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Galletas de avena y zanahoria

Estas galletas de avena y zanahoria son pura felicidad en cada bocado. Son suaves, tiernas, crujientes, y sin azúcares refinados, todo un plato para llevar a cabo el Mindful Eating. ¿Que todavía no sabes lo que es? Aquí te lo explicamos.

Para esta versión, he cambiado la miel por el jarabe de arce porque me encanta su sabor amaderado y dulce. Hay un montón de zanahorias ralladas, avena, canela, aceite de coco y harina de trigo integral.

Galletas de avena y zanahoria

Para asegurarte de que las galletas quedan suaves y crujientes, hay que sacarlas del horno cuando el centro todavía esté blando. Esto permite que los centros se terminen de cocinar cuando estén enfriando, volviéndose crujientes.

Las cookies permanecerán suaves durante toda una semana, si es que duran tanto tiempo.

Ingredientes para 14 galletas:

  • 100 gr de copos de avena
  • 90 gr de harina de trigo integral o sin gluten
  • 1 y 1/2 cucharadita de levadura en polvo
  • 1 y 1/2 cucharadita de canela molida
  • ⅛ cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de coco o mantequilla sin sal, derretida y fría
  • 1 huevo grande, a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 120 ml de jarabe de arce
  • 68 gr de zanahoria rallada

Elaboración de la receta

En un bol, mezclamos la avena, la harina, la levadura, la canela y la sal. En otro bol mezclamos el aceite de coco, el huevo y la vainilla. A este bol le incorporamos el jarabe de arce y lo mezclamos hasta que esté bien incorporado. Mezclamos los dos boles e incorporamos las zanahorias ralladas.

Dejamos que la masa enfríe durante al menos 30 minutos, tapándola con un trozo de film que toque la superficie.

Mientras tanto, precalentamos el horno a 160º C y forramos una bandeja para horno con papel vegetal. Una vez que la masa ha enfriado ligeramente, cogemos una cucharada y la depositamos en la bandeja, dejando un espacio entre galleta y galleta.

Si las galletas se han enfriado demasiado y están duras, las aplastamos ligeramente.

Lo introducimos en el horno durante 12-15 minutos hasta que estén ligeramente doradas. Las sacamos del horno y dejamos que enfríen en la bandeja antes de pasarlas a una rejilla metálica para que enfríen completamente.

Notas

Asegúrate de que el huevo está a temperatura ambiente antes de añadirlo a la masa. Un huevo frío directamente de la nevera enfría la grasa, y el resultado es pequeñas gotas de aceite de coco, mantequilla o margarina semisólido.

El jarabe de arce se puede sustituir por miel o sirope de agave.

Si las galletas están todavía muy blandas después de que han enfriado en la bandeja de horno durante 15 minutos, y amenazan con romperse, no las pongas sobre una rejilla, que enfríen totalmente en la bandeja.